VOGUE DANCE, LA REIVINDICACIÓN DE LA FEMENIDAD

El Vogue dance es una danza urbana que surgió al rededor de los años 70’s. Desde que Madonna lanzó la canción Vogue, este estilo tomó mucha popularidad, la cual, creció cada vez más. En la actualidad este estilo es muy conocido entre los jóvenes gracias a series como Pose, RuPaul’s Drag Race y demás. Aunque esto trajo una consecuencia, el público ignora el mensaje político de esta danza y la forma en que surgió, esto genera que el Voguing se vea como una forma de entretenimiento. Para profundizar más en este tema, Danzatorio entrevistó a cuatro importantes bailarines de Vogue

Historia del ballroom

Héctor Vargas, mejor conocido como Vyctorya Letal Apocalipstick LaBeija, es pionero en el ballroom mexicano. Comenta que la cultura del Vogue Dance tuvo sus inicios en los años 70 en Nueva York, se conformó principalmente por comunidades marginadas de negros y latinos, entre ellos las personas LGBT y en especial personas Trans.

Estos colectivos encontraban una nueva familia, con las que se identificaban y se expresaban tal cual eran, ya que entre ellos se apoyaban, entendían y se sentían seguros. Crearon espacios para competir, los cuales recibieron el nombre de Ballroom.

En la década de los 70 la sociedad era sumamente racista y no existía una cultura de respeto y aceptación hacia quien era “distinto”; existía una constante lucha para que esta parte de la sociedad fuera visibilizada y aceptada, la cual, era opacada por un sector muy amplio de la población, que además era homofóbico. Aquí comenzó a implementarse el término “homofobia”, dándole así nombre a algo que, más que ser una fobia, es discriminación, su ideología es no aceptar lo ajeno a lo heterosexual.

Bárbara López, mejor conocida como Barbarella Orion Labeija, es madre de la casa Orion. Barbarella afirma que la vida era complicada al no ser heterosexual. «Atravesaban posturas racistas muy fuertes hacia la raza negra, y ser gay ni se diga, era una situación sumamente difícil, había gente incluso en situación de calle, personas que eran echadas de su casa por el simple hecho de ser gays», declaró.

Además, en esos años surgió la polémica del SIDA y la aparición de enfermedades venéreas y el ser homosexual era un factor común entre los infectados, esto reforzó aún más el desprecio que existía hacia la comunidad LGBT.

El ballroom en la actualidad

La comunidad LGBT y afroamericana encontró en el Vogue Dance una manera de liberar el cuerpo y utilizarlo como forma de manifestación. El Vogue Dance más que ser un baile, es un refugio para la comunidad que busca olvidarse de la segregación racial y la homofobia a la que se enfrentan día a día.

Actualmente uno de los principales fines del baile es la lucha por no ser excluidos y que se les acepte tal cual son, para que el cuerpo no tenga estereotipos ni reglas y por qué la gente comience a encontrar belleza en la variedad. Héctor Vargas confirma este hecho, «comienza a verse la belleza en la diversidad, en lo no tradicional, nosotros queremos hacer visible estas distintas formas de belleza». Sin embargo, Bárbara expone que aún no hay respeto, «actualmente ya no se discrimina como antes a la comunidad LGBT, más no existe la aceptación ni el respeto, solo hay conciencia de que hay algo más».

Hoy en día la cultura del Vogue Dance tiene como lema principal el respeto a la diversidad de género, el cual, lo hacen visible mediante el activismo y el baile. Dentro de la comunidad se sienten seguros y libres, hay respeto entre ellos mientras compiten. Los fines políticos de la comunidad erradican en lo mismo, lograr esto dentro y fuera de la comunidad, sentirse libres de expresarse, y que el cuerpo y todas sus formas de representación no sólo sean aceptadas, si no respetadas.

La popularización del vogue

El Voguing tomó popularidad después de que Madonna lanzara una canción llamada Vogue y un video con una coreografía y bailarines de esta danza. Actualmente han salido muchos programas de televisión sobre los Dragqueen, como Pose y RuPaul’s Drag Race, por lo que hoy es muy conocida esta expresión. Anuar Alvarado, mejor conocido como Any Funk, afirma que esto traerá consecuencias negativas a la cultura. «Se está dando a conocer por las figuras muy populares, sólo lo ven como entretenimiento…son historias de vida hoy en día ya muy romantizadas por la televisión, se va a perder más la cultura».

El mensaje del Vogue dance

Los entrevistados afirman que existen múltiples mensajes en el ballroom, como en toda cultura no existe una unanimidad, aunque sí hay un consenso general. Todos los entrevistados centran el mensaje de este baile, y encontramos distintos elementos esenciales.

La primera es que el Vogue dance funciona para aceptarse, estas comunidades son discriminadas y la homofobia comúnmente causa que tengan dificultades para aceptar la forma en que viven y se expresan. A través del baile encuentran libertad para expresar su feminidad y para valerse como personas no heterosexuales, además de validar su belleza, la cual la expresan de manera distinta a cómo la sociedad lo impone.

Luis Martínez, conocido artísticamente como Temis Babel, se dedica a hacer Drag en bares nocturnos, entre ellos, La Purísima. Luis confirma que el Vogue sirve para validar cuerpos, «todo se resume en la aceptación del cuerpo y la idea de los cuerpos no tan normados».

Además, los entrevistados destacan la diversidad en el ballroom, esta cultura se conforma por distintas sexualidades. Y los integrantes de esta cultura son multirraciales y todas estas diferencias se festejan en el baile. «Un elemento importante sería la diversidad, hay de todo, incluso hay gente extranjera que viene solo por eso, culturalmente somos muy diversos» afirma Luis Martínez.

También exponen que los danzantes quieren destacar. Por su origen racial y su sexualidad encuentran dificultades para tener un empleo destacable o de altos ingresos, por esto en el baile manifiestan su deseo de brillar. «Es para personas que pocas veces son llamados a participar en grandes producciones o giras con algún cantante» manifesta Vyctorya.

Barbára López agrega un significado distinto. Declara que a través del voguing agreden lo impuesto por la sociedad. Además, destaca que este baile se caracteriza por la fortaleza. «Hay una frase increíble de Franka Polari, nuestra venganza es ser felices, la gente nunca va a querer ver a un homosexual feliz…voluntad y fuerza conforma este mensaje».

Todos coinciden en que los mensajes de esta danza son producto de la discriminación contra lo femenino, por años se ha rechazado lo que es distinto a los patrones heterosexuales. Como ya se mencionó, los bailarines a través del vogue rechazan lo impuesto por la sociedad machista.

El significado para los bailarines

Los motivos para comenzar a bailar son múltiples y distintos. En esta danza, los entrevistados buscaron crear un espacio donde la comunidad LGBT se sintiera segura.

No sólo es un espacio en el que se refugia esta comunidad, como Bárbara, muchas mujeres encuentran seguridad para expresarse en el ballroom, este espacio acepta a los cuerpos femeninos que son reprimidos por la sociedad. Además, destacan que es una forma para experimentar su sensualidad y autoexplorarse. «Fue un espacio seguro en el que pude liberar mi sensualidad sin ser un objeto machista, también me empecé a conocer y a aceptar mi lado masculino», explica Barbarella.

Además, menciona que algunos bailarines le han hecho comentarios negativos sobre la manera en que experimenta su sensualidad, ellos suponen que las mujeres deben ser suaves al bailar, y ella de nuevo rompe con esta regla impuesta. Bárbara asegura que «me han dicho que si ya soy mujer tengo que cuidar más mis movimientos, pero mi feminidad no es tan suave y yo voy a seguir aventándome al piso».

El significado del Vogue es el mismo para todos los entrevistados. Es una forma en que se liberan y tienen la oportunidad de explorar y celebrar su cuerpo reprimido. Luis sostiene que «es una liberación impresionante, en la práctica pública me di cuenta de que quién soy no está mal y puede ser celebrado».

El público del ballroom

La mayoría de las personas que asisten al ballroom, conocen de esta cultura y disfrutan asistir a estos eventos. Héctor asegura que el público es diverso, algunas personas lo aprecian como una expresión artística y otros lo entienden como un espectáculo. «La gente disfruta ver la creatividad y su talento, aunque también hay gente que no lo entiende o lo ve como entretenimiento, la escena es muy joven», explica Héctor. Bárbara agrega que el público le causa morbo ver la extravagancia de los drag. Disfrutan ver la espectacularidad del maquillaje, el vestuario y la forma en que bailan.

En cambio, Anuar considera que los asistentes entienden el significado, conocen el origen y el propósito de este baile. Además, Luis destaca que dentro del ballroom algunas personas compiten con el propósito de crear una rivalidad. Lo que influye para que lo perciban de esta manera, es la casa a la que pertenecen. Aunque la intención del bailarín sea totalmente distinta, el mensaje se convertirá en lo que el asistente desea recibir. Luis declara que, «más que una cuestión individual, es al grupo al que pertenecen. Cada uno va a recibir el mensaje al que está predispuesto a percibir, el mensaje puede variar muchísimo de lo que tu estas bailando».

Como ya se mencionó, el ballroom tiene un trasfondo político. La mayoría de los entrevistados piensan que el público entiende la manifestación a través del Vogue. Sin embargo, Anuar destaca que la emoción por manifestarse contra la homofobia es efímera y no genera que la gente se manifieste en la calle.

La comunidad externa

Las personas que no asisten al ballroom es más probable que no conozcan el origen de esta cultura, y por lo tanto que interpreten de manera muy distinta el mensaje. Los entrevistados suponen que quienes conocen por primera vez este baile lo entienden como un espectáculo y una forma de entretenimiento. «Como algo nuevo que están haciendo los LGBT para divertirse, lo ven como un show más», afirma Vyctorya.

Todos los entrevistados confirmaron que la gente muestra asombro y emoción al ver por primera vez esta expresión, por ser llamativo visualmente, su atención se fija en los movimientos.

Los entrevistados coinciden en que la comunidad externa ignora el mensaje político del baile, suponen que esto es más probable cuando no tienen amigos que conozcan sobre esta cultura. Bárbara destaca que un factor es el aprendizaje que ha tenido la persona, «hay una distorsión, depende de la subjetividad y la educación de cada persona o si tienen amigos en esta cultura».

El mensaje político no es comprendido.

El Vogue Dance es una expresión artística, en la cual los bailarines expresan la diversidad sexual, es una representación del contexto homofóbico que sufre la comunidad LGBT. Algunos asistentes lo entienden de esta forma, otros lo interpretan como un espectáculo. Y es más común que quienes no están involucrados en esta cultura lo vean como un show. Esta distorsión se debe a diferentes factores, el principal es que el Vogue es comercializado a través de canciones y series de televisión.

Es cierto que la idea del ballroom consiste en hacer una pasarela, pero esto surgió por el deseo de brillar. Cuando esta danza nació, la comunidad LGBT tenía pocas oportunidades laborales que incluyeran la fama, el dinero y los lujos, el voguing representa esta problemática. El modelaje es considerado como un espectáculo con el fin de entretener al público, la similitud con ballroom contribuye a que las personas no lo vean como una expresión artística con un mensaje político, sino como un show.

Otro factor que influye es la cercanía con esta cultura, es posible que quienes tienen relación con alguien que conoce sobre la danza, pueda interpretar el mensaje político, y por el contrario, es poco probable que lo entiendan quienes no tienen quien les explique esto.

Aunque las series de televisión sirvan para que más gente se acerque a la cultura, se debe de brindar más información. Es importante que se conozca el significado político, ya que el voguing es una expresión artística con la que la comunidad LGBT se reivindica.

Reportaje: @robertoarteaga7

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