YEYO OLLYEN: LA MENTE CREATIVA DETRÁS DE LOS SHOWS MÁS IMPORTANTES EN MÉXICO

La industria del show en el mundo de la danza necesita un rediseño y nadie mejor que Yeyo Ollyen para platicarnos sobre Chingonxs MX y todo lo que hay detrás de este proyecto ambicioso y único en su tipo que está reinventando a los artistas mexicanos. 

Foto por: @diegohemio

– Cuéntanos sobre tu carrera, tus logros y lo que te ha llevado a tu proyecto actual.

Empecé en artes marciales y me di cuenta de que eran una coreografía, conecté con el movimiento. Mi inquietud artística siempre fueron los escenarios. Llegué al INBA a la carrera de danza contemporánea, me gustaba pero algo no terminaba de llenarme, siempre fui el loco, el rebelde, el que rompía esquemas.

Un día tomé una clase de jazz y la bomba explotó porque estaba a punto de irme a Róterdam, a un conservatorio de música y danza en Holanda y decidí renunciar, fue fuerte, en la escuela me apoyaban mucho, mi familia no entendia como había dejado ir esa oportunidad, yo supe que había escuchado mi corazón.

«Siempre he sido un bailarín 360, la pasión es mi motor. Justo cuando siento que la voy perdiendo, salgo de la zona de confort a buscar otros horizontes y me vuelve el alma al cuerpo.«

-¿Cómo ha sido alcanzar el éxito en la industria de los shows y al mismo tiempo mantenerse?

Ha sido a través de mucho trabajo y confianza. De ser de los mejores en danza contemporánea, pasé a ser un principiante, por ejemplo, en una clase de Hip Hop. Eso me retó y tuve el coraje para salir adelante.

Alumnos y maestros me llegaron a lastimar, en un show que tuve el coreógrafo me dijo: “no te sientas mal si no te agarran no estás en el perfil” justo antes de salir. Y dije, si esta es mi única oportunidad lo voy a dar todo. La misma Yuri se interesó en mí y me quiso en el show.

Creativamente mi cabeza explota pero debemos entender que hay un tiempo para cada cosa y entender los procesos. Te das golpes cuando te quieres precipitar, tienes que pagar derecho de piso.

Ser coreógrafo en el espectáculo me costó trabajo, me veían como «la perra» o «la diva». Tuve que tomar una actitud muy fuerte y poner límites, es un medio muy violento. A los 24 monté un show en el Palacio de los Deportes, fue muy rápido entender, siento que a esa edad no lo valoré porque siempre estaba al mil.

La gente piensa: “si no te vas a Los Ángeles no triunfas, no eres nada” y yo demeritaba todo lo que aquí logré. Me di cuenta de que no era el lugar, era yo.  Aprendí y valoré todo lo que México me ha dado.

Cuando llegué a Estados Unidos, por el momento social alrededor, viví cosas feas como discriminación, hubo gente que me apoyó allá, muchos maestros, pero supe que mi lugar no estaba ahí en ese momento y de esa manera.  No es un terreno fértil para todos los que queremos ir en cualquier momento.

Foto por: @diegohemio

-Después de ese punto de inflexión, ¿cómo retomaste y mejoraste lo que hiciste en México?

Empecé por dejar de ver afuera para ver dentro. Como mexicano das como bueno lo que viene de fuera. Hay que quitar el estigma que lo de aquí «no vale», es un tema de identidad, encontrar mis raíces. 

Puedes viajar y mostrar lo que haces en otros lados pero mi intención como artista mexicano es inspirar a otros artistas mexicanos desde lo que somos, lo necesitamos más que nunca. Nuestra diversidad cultural nos hace una potencia y nos cuesta verlo. Sí se puede, somos chingones, en nuestro país hay mucho qué hacer y tu carrera no vale menos si no te vas. 

Que padre por los que se van y triunfan, pero aquí también se puede hacer una carrera y vivir bien de ella.  Sucede lo mismo al revés, cuando llega algún extranjero la industria da por hecho que es bueno. Lo he vivido, el tema del estereotipo de belleza. 

Hay que entender que nunca vamos a ser bailarines norteamericanos, españoles, argentinos etc. Somos bailarines mexicanos y no debemos meternos en un molde que no nos queda. Es desde donde estoy deconstruyendo.

Foto por: @diegohemio

-¿Y es ahí donde surge Chingonxs MX?

Surgió al inicio de la pandemia. Con ese stop que nos pusieron abrupto y en la cara, paramos y cuando paré dije: “¿Dónde estoy?”. No está padre que tengas que hacer cosas extremas solo por pertenecer a este medio.

Platicando con Diago, un cantante veracruzano que vive en Miami haciendo música con nuestra identidad allá, empezamos a crear el video, una coreo, trabajamos en su videoclip; comenzamos a grabarlo en Chalmita y ahí sucedió. Estaba con los bailarines y me cayó todo en ese momento y regresé muy motivado, encendido, tanto que en una semana hice la convocatoria.

Dije: “Quiero ver y conocer el talento mexicano, quiero ver el talento fuera de mi círculo para ver qué podemos hacer.» No esperé que fuera tan abrumador, tres semanas viendo audiciones. Los bailarines me decían: “¡Wow, conozco tu carrera” y yo emocionado pensaba «¿en qué momento me volví una referencia o un modelo a seguir?» Estaba yo tan metido en mi trip que no me di cuenta, fue algo que me movió mucho, lloraba y lloraba, hice mucha conciencia. 

Lancé el tema de la agencia por un impulso creativo sin pensar en afectar a otros proyectos pero una agencia quiso tumbar mi proyecto, me deprimí y se me juntó todo lo que sentí desde que inició la pandemia, no quise saber nada por un tiempo. Después me levanté y dije: “o lo mando lejos o lo abrazo y lo hago bien”. Busqué a alguien más ya que no podría solo y encontré las partes de la sociedad necesarias,  ya somos cuatro, lo hemos hecho desde las bases. 

Ahora es una realidad, Casa Chingonxs es una casa productora y dentro de sus ramas una es  “Talento chingón” que es la agencia y el diplomado “Método” que es para quienes quieren dedicarse al show, ya que, no hay un espacio actualmente que te prepare para eso. 

Mis socias, Azucena Juárez y Jhoana Quirarte son bailarinas y coreógrafas con experiencia en espectáculos, juntos usamos nuestras carreras para formular un plan de estudio para guiar y profesionalizar al nuevo talento no sólo en la danza, también tocamos temas de economía, lesiones, soluciones legales, etc. 

Tenemos 200 bailarines y les dije: “paciencia es un proceso, trabajo de equipo, el medio no va a cambiar de la noche a la mañana”. Estoy en esto al 100, viene una transición fuerte en mi carrera pero ya no soy solo. Ahora soy cabeza de un proyecto poniendo mi granito de arena para que México tenga mejores artistas, con más conciencia.

Rediseñar, empezar desde cero y desechar lo que no y probar cosas nuevas para la gente que viene. Dejar las quejas, mejor hacer una referencia y así los bailarines van a tener más opciones para decidir. Hay muchas visiones y hay de todo para todos. Quiero creer que puedes creer, quiero que creas.

La industria del entretenimiento ha sido de las más afectadas en el último año, y miles de artistas en el mundo han tenido que revolucionar su estilo de vida y explorar nuevos espacios.

Las ideas del artista Yeyo Ollyen buscan revolucionar el entrenamiento de los bailarines mexicanos en México para ofrecer mejores espectáculos y crear más talento consciente de su carrera profesional.

Entrevista por: @rocioireta

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